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Comportamientos saludables que ayudan a prevenir el cáncer cérvico - uterino

El cáncer cérvico-uterino, en más del 90% de los casos, es causado por el virus del papiloma humano, HPV o papiloma virus;el cual, en algunos casos, se manifiesta también como condilomas o verrugas genitales.

El HPV se transmite, sobre todo, por relaciones sexuales no protegidas con alguna persona que sea portadora del virus; por ello, actualmente se considera al cáncer cérvico-uterino como una enfermedad transmitida sexualmente.
Para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer cérvico – uterino, es importante que las mujeres, y también los hombres,favorezcan algunos comportamientos saludables como:
• Postergar el inicio de vida sexual activa, más allá de la pubertad y adolescencia; ya que las células del cuello uterino son particularmente vulnerables a cancerígenos en esta etapa de la vida.
• Postergar el primer embarazo, mínimo, hasta los 18 de edad.
• La fidelidad mutua entre personas sanas; el uso correcto del condón,con todas las personas (“conocidas” o no); la abstinencia sexual temporal o definitiva son comportamientos saludables que previenen el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer; ya que tener múltiples parejas sexuales expone a mayores posibilidades de contraer el HPV.
• Evitar la multiparidad.
• Cambiar ciertos hábitos o estilos de vida también ejerce una función protectora, por ejemplo: evitar el humo del cigarrillo,como fumadora directa o pasiva e incluir en la alimentación diaria muchas frutas y vegetales ricos en ácido fólico y antioxidantes.
• Toda mujer con vida sexual activa debería realizarse el examen de Papanicolaou cada año, retirar los resultados y seguir las indicaciones de su médico de confianza. En la actualidad, ninguna mujer debería morir por cáncer cérvico-uterino; el examen de Papanicolaou,realizado una vez cada año, puede detectar el cáncer en sus inicios como lesión pre-maligna; aumentando las posibilidades de curación y/o el tiempo de sobrevida.