Infórmate

¿Probar o no Probar?

Desde que somos niños o niñas nos hacemos esta pregunta, y en muchos casos, decidimos atrevernos a experimentar, quizás por curiosidad; o por el solo hecho de hacer lo prohibido, ese raro placer de cruzar los límites y arriesgarnos sin que nadie se entere, o por el contrario, contándole a los cuatro vientos nuestra hazaña.

El detalle está en que ya no somos niños y lo que hacemos tiene consecuencias diferentes, y quizás muy nefastas, dependiendo de lo que arriesguemos. Así, tenemos efectos negativos en lo emocional, en lo físico, con nuestra pareja, con nuestra familia, en el colegio, etc.
Quizás hayas leído hasta aquí, y aún no hayas definido sobre que riesgos y actos estoy escribiendo, pues, aunque abarco todos los que puedas imaginar, me enfocaré en tan sólo uno de ellos y que es muy común vivir en la adolescencia: me refiero al consumo de sustancias que encierra todas las drogas que causen efectos en nuestro comportamiento, emociones y pensamientos.
Si pensamos detenidamente, observaremos que el medio en que vivimos fomenta y hace casi indispensable reuniones sociales, fiestas, cumpleaños con alcohol y cigarrillo, desde las graduaciones hasta la celebración por la participación de la selección ecuatoriana en el mundial de fútbol.
Pero aparte de la importancia de nuestra cultura, la influencia del grupo, de la pareja e incluso de la familia, que empuja, dependiendo del genero, a consumir a temprana edad. ¿Por que será, que sentimos la necesidad de hacerlo cuando no estamos expuestos a ninguna de las condiciones anteriores?.
La respuesta no es definitiva. En ocasiones se debe a sentimientos de inseguridad fomentados por familias sobreprotectoras, o por familias donde no hay límites claros o bien definidos acerca de lo correcto. Así mismo, la droga es usada como formula de escape para situaciones actuales o pasadas.
El exceso de confianza o la fantasía de que “esas cosas no me pasan a mí, “yo tengo el control”, es en estos casos, de extremo riesgo. Cuando menos lo esperamos, la vida nos sorprende y las consecuencias pueden ser fatales. No permitamos que nuestras propias acciones nos lleven a donde nunca quisimos estar, o más aun, a donde no deseamos volver.